Los Amaya - Vete


Yo recuerdo aquellos días en el que tu por mí vivías
Mujer destruiste ese amor que te di con ilusión
Mujer yo confiaba en ti, yo que pensaba que era todo para ti
Y ahora me dejas sin decirme un adiós
Que quieres de mi ay que quieres de mí
Mentirosa engañadora paquetera y embustera vete, vete, vete

(Charlie) Aléjate para siempre disuélvete como espuma
Vete , vete, vete

(Charlie) Por que ya no quiero verte ni en retrato ni en pintura
Vete, vete, vete

(Charlie) Vete, vete pero bien lejos de aquí
Mentirosa engañadora paquetera y embustera vete, vete, vete

(Charlie) Mientras más lejos te vayas mejor será para mí
Vete, vete, vete

(Charlie) Por que obstruyes mi camino y yo sin ti puedo ser feliz
Vete, vete, vete

(Charlie) Vete, vete pero bien lejos de mí
Mentirosa engañadora paquetera y embustera
Vete, vete que se vaya y no vuelva más (5 veces)
Vete vete

(Charlie) Vete vete
Que se vaya y no vuelva más
Vete, vete

(Charlie) No quiero verte y vete, vete
Que se vaya y no vuelva más
Vete, vete

(Charlie) Vete, vete
Que se vaya y no vuelva más
Vete, vete

(Charlie) Y repito no
Que se vaya y no vuelva más


Los Amaya
"Vete" / "Llorarás"
RCA, 1977


Texto: JUAN PUCHADES.

Extraido de: http://www.efeeme.com/revista/revista_ficha.aspx?ids=2&id=3841


Soltémonos los rizos de la melena, ajustémonos bien los pantalones pata-elefante en la entrepierna, desabotonémonos las camisas del cuello hasta el abdomen y recibamos con todos los honores a Los Amaya y este descomunal single de 1977. Sí, porque "Vete" son palabras mayores. Un baladón que supuso la edad adulta como compositores de los dos hermanos Amaya (José y Delfín), que se destapaban así como unos superdotados para enfrentarse a la rumba catalana en su variante más romántica. ¡La de magreos que habrán tenido como fondo los la-la-la-lás de esta canción!

"Vete" estaba incluida en el álbum Nosotros los gitanos, producido con mano sabia por, asústense si lo creen conveniente, Tony Ronald y con nada menos que dos Iceberg respaldando instrumentalmente: Max Sunyer, en la guitarra eléctrica, y Kitflus en los teclados. Además, por ahí también estaba el enorme Tito Duarte haciéndose cargo de la percusión. Un LP sensacional que fue inmerecidamente eclipsado por el brutal éxito de "Vete". Aunque hay que entenderlo, "Vete", una canción perfecta, sonaba rotundamente moderna y era imposible no quedar atrapado por su ritmo, voces, arreglos y un acertadísimo trabajo instrumenal. Por no hablar de esa letra, de rompe y rasga: "El amor es algo bello / que estropeas sin darte cuenta. / Mujer, / sabes que te di mi vida, / te di mis besos / y ahora te alejas / otra vez. / ¿Qué es lo que quieres de mí? / ¿qué es lo que quieres que yo haga más por ti? / Todo el amor / que yo tenía te lo di". Pero por si no había bastante, el estribillo dejaba claro cómo estaba el asunto, por si ella –sorda o corta de entendederas– no había captado el mensaje: "Vete, / me has hecho daño. / Vete, / estás vacía. / Vete / lejos de aquí. / Vete, / no quiero verte. / Vete / con tus mentiras. / Vete / lejos de aquí". Lo más sorprendente es cómo semejantes versos se insertaban en una melodía tan edulcorada como sensual, llevando al equívoco en una audición apresurada, pues aquello podía parecer una canción de amor y no de desamor, de completo final. Una pieza que ratifica el magisterio creador de Los Amaya.

En el otro lado, el festival sentimental continuaba, ahora con más ritmo, en "Llorarás" –otro título bien explícito–, que se abría repitiendo aquello de "Tú por mí llorarás / Tú por mí sufrirás" y que se desparramaba con sección de metales calientes mientras la percusión atacaba con sabor y Max Sunyer dejaba caer certeros rifss con su guitarra por aquí y por allá. Por su lado, los dos hermanos cantaban, como si tal cosa, barbaridades del tipo: "Di qué pretendes de mí, / si ya todo te lo di. / Lo único que yo quiero / es no verte más. [...] Por tu mal comportamiento, / te vas a arrepentir. / Luego tendrás que pagar / todos mis sufrimientos. / Llorarás y llorarás / sin nadie que te consuele." Era como si la rumba mesetaria hubiera hecho mella en los dos hermanos de la calle de la Cera y con las pilas recargadas hubieran dejado atrás las canciones más divertidas de sus primeros tiempos (aunque en el LP todavía quedaban algunas en esa onda) y decidido que ellos también podían cantar a los sentimientos más extremos y raciales. Y vaya si podían. Eso sí, sin dejar de bailar y de ponerle todo el terciopelo posible. Porque lo de Los Amaya, musicalmente, siempre ha tenido mucho terciopelo. La seda era cosa de gente como Barry White.

 

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Comentarios

anónimo el 18/03/2009 a las 17:12 comentó:

muy interesante el articulo de los amaya



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Anónimo Dá la cara !

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